José Luis Jara
En la integración del
Consejo Estatal Electoral se juega el 2009 en Sonora.
Apenas la semana
pasada, en una de sus sesiones se pusieron de acuerdo para nombrar la Comisión
Plural que elaborará el dictamen en que se propondrán a los dos consejeros que
el Poder Legislativo debe elegir.
Son dos consejeros
ciudadanos que concluyeron su período desde octubre del año pasado. Desde
entonces se abrió el proceso para que el Congreso del Estado eligiera a los
relevos.
Sin embargo, en la
sesión del jueves pasado, los legisladores llegaron a un primer acuerdo: elegir
a la comisión plural, integrada por Guillermo Peña Enríquez (PRI), Jesús
Fernando Morales (PAN) Petra Santos (PRD) y Ventura Félix Armenta del PANAL.
Todos ellos tienen
que ponerse de acuerdo para hacer una propuesta de los consejeros que suplirán
a Humberto Valencia Valencia y María del Carmen Arvizu. Estos dos consejeros se
identificaron con el Partido Revolucionario Institucional.
El primero, Valencia
Valencia conectado en línea directa con el abogado del gobernador, Wenceslao
Cota Montoya; la segunda, la consejera María del Carmen Arvizu fue una posición
que logró el hermano del gobernador.
Son dos consejeros
que se identificaron con el PRI los que van a salir. La lógica indica que los
dos nuevos consejeros a elegir se identifiquen con el tricolor.
Sin embargo, el
elector de los dos nuevos consejeros es el Congreso del Estado. Para sacar
adelante este proceso se requiere que los candidatos a consejeros sean elegidos
por las dos terceras partes de los votos. Y este es el panorama difícil para
cada una de las fracciones parlamentarias, de tal suerte que el PRI necesita
llegar a un acuerdo con el PAN para nombrar a esos consejeros.
Las dos terceras
partes del Congreso lo representan 22 votos, pero si el PRI tiene 14, el PAN
13, el PANAL 2, el PRD 3 y el PT, es necesario que los dos partidos
mayoritarios se pongan de acuerdo para alcanzar esa cantidad de sufragios.
En este sentido, el
punto de la negociación del PAN es que compartan consejeros uno y uno. Y esos
saldrán de las 86 propuestas que se registraron en la convocatoria que se lanzó
desde octubre del año pasado.
Sobre el control
Francisco Casanova es
el representante del Partido Alternativa Socialdemócrata en el Consejo Estatal
Electoral. Él interpuso un recurso ante el Tribunal Federal Electoral ante el
problema que se presentó en octubre de 2007, cuando se eligió al nuevo
consejero ciudadano presidente del Consejo.
Él se inclinó a favor
de la auto propuesta de la consejera Hilda Benítez Carreón para ser la
consejera ciudadana presidente, que cuando se eligió a Marco Antonio García
Celaya como presidente consejero, interpuso el recurso en el TRIFE exigiendo
que se aplicara la alternancia y la equidad de género en la elección de este
cargo.
En entrevista,
Francisco Casanova recordó la manera en que se eligió al nuevo presidente. Fue
en una sesión de octubre pasado. La discusión se abrió a todos los que
participan en esta sesión, incluidos los representantes de los partidos
políticos. Hilda Benítez puso sus cartas sobre la mesa, basándose en una
propuesta e democracia con alternancia y equidad de género. Fue una sesión
interesante. Pero la sorpresa que se llevaron todos fue a la hora de la
votación, pues de los 5 consejeros ciudadanos, cuatro votaron por Marco Antonio
García Celaya.
Se dibujo muy clarita
la imposición y el interés de tener controlado al presidente del Consejo
Estatal Electoral.
En indagaciones
realizadas por otra parte, Dossier ubicó la conexión política del presidente,
pues mantiene una liga con Adolfo García Morales, principal operador de Roberto
Rubial Astiazarán, secretario de gobierno.
Para Francisco
Casanova existe un grave problema en el Consejo Estatal Electoral: “no tiene
agenda de trabajo, por eso se a retrasado la elección de los nuevos consejeros,
porque no hay acuerdos entre los partidos políticos y el gobierno del estado”.
Se ha manifestado el
interés gubernamental de tener un control sobre el árbitro de las elecciones,
de tal forma que se ha desviado el proceso de ciudadanización del Consejo
electoral.
Ahora, abunda, esta
institución ha formado un aparato de burócratas muy denso, a pesar del
presupuesto que maneja.
Lamentó que ahora,
los consejeros gozan de grandes salarios de 70 mil pesos más compensaciones,
cuando el espíritu original de estos representantes de la ciudadanía tuvo
honorarios en lugar de sueldos.
En otras palabras, el
representante de Alternativa Socialdemócrata consideró que el Consejo electoral
no ha cumplido con su función de ser jun árbitro autónomo. No tiene agenda
política, al igual que los diputados del Congreso del Estado y la elección de
los dos nuevos consejeros está a la espera de componendas o acuerdos a los que
lleguen los diputados de las fracciones parlamentarias.
Sin embargo, los
diputados del Congreso del Estado lograron avanzar en la integración de la
Comisión Plural Especial que dictaminará sobre este caso. Tiene en sus manos 86
expedientes por analizar. De esos van a proponer a dos, que seguramente
responderá a los intereses de los partidos que lo impulsen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario