viernes, 15 de agosto de 2008

Bajo control

José Luis Jara

En la integración del Consejo Estatal Electoral se juega el 2009 en Sonora.
Apenas la semana pasada, en una de sus sesiones se pusieron de acuerdo para nombrar la Comisión Plural que elaborará el dictamen en que se propondrán a los dos consejeros que el Poder Legislativo debe elegir.
Son dos consejeros ciudadanos que concluyeron su período desde octubre del año pasado. Desde entonces se abrió el proceso para que el Congreso del Estado eligiera a los relevos.
Sin embargo, en la sesión del jueves pasado, los legisladores llegaron a un primer acuerdo: elegir a la comisión plural, integrada por Guillermo Peña Enríquez (PRI), Jesús Fernando Morales (PAN) Petra Santos (PRD) y Ventura Félix Armenta del PANAL.
Todos ellos tienen que ponerse de acuerdo para hacer una propuesta de los consejeros que suplirán a Humberto Valencia Valencia y María del Carmen Arvizu. Estos dos consejeros se identificaron con el Partido Revolucionario Institucional.
El primero, Valencia Valencia conectado en línea directa con el abogado del gobernador, Wenceslao Cota Montoya; la segunda, la consejera María del Carmen Arvizu fue una posición que logró el hermano del gobernador.
Son dos consejeros que se identificaron con el PRI los que van a salir. La lógica indica que los dos nuevos consejeros a elegir se identifiquen con el tricolor.
Sin embargo, el elector de los dos nuevos consejeros es el Congreso del Estado. Para sacar adelante este proceso se requiere que los candidatos a consejeros sean elegidos por las dos terceras partes de los votos. Y este es el panorama difícil para cada una de las fracciones parlamentarias, de tal suerte que el PRI necesita llegar a un acuerdo con el PAN para nombrar a esos consejeros.
Las dos terceras partes del Congreso lo representan 22 votos, pero si el PRI tiene 14, el PAN 13, el PANAL 2, el PRD 3 y el PT, es necesario que los dos partidos mayoritarios se pongan de acuerdo para alcanzar esa cantidad de sufragios.
En este sentido, el punto de la negociación del PAN es que compartan consejeros uno y uno. Y esos saldrán de las 86 propuestas que se registraron en la convocatoria que se lanzó desde octubre del año pasado.

Sobre el control

Francisco Casanova es el representante del Partido Alternativa Socialdemócrata en el Consejo Estatal Electoral. Él interpuso un recurso ante el Tribunal Federal Electoral ante el problema que se presentó en octubre de 2007, cuando se eligió al nuevo consejero ciudadano presidente del Consejo.
Él se inclinó a favor de la auto propuesta de la consejera Hilda Benítez Carreón para ser la consejera ciudadana presidente, que cuando se eligió a Marco Antonio García Celaya como presidente consejero, interpuso el recurso en el TRIFE exigiendo que se aplicara la alternancia y la equidad de género en la elección de este cargo.
En entrevista, Francisco Casanova recordó la manera en que se eligió al nuevo presidente. Fue en una sesión de octubre pasado. La discusión se abrió a todos los que participan en esta sesión, incluidos los representantes de los partidos políticos. Hilda Benítez puso sus cartas sobre la mesa, basándose en una propuesta e democracia con alternancia y equidad de género. Fue una sesión interesante. Pero la sorpresa que se llevaron todos fue a la hora de la votación, pues de los 5 consejeros ciudadanos, cuatro votaron por Marco Antonio García Celaya.
Se dibujo muy clarita la imposición y el interés de tener controlado al presidente del Consejo Estatal Electoral.
En indagaciones realizadas por otra parte, Dossier ubicó la conexión política del presidente, pues mantiene una liga con Adolfo García Morales, principal operador de Roberto Rubial Astiazarán, secretario de gobierno.
Para Francisco Casanova existe un grave problema en el Consejo Estatal Electoral: “no tiene agenda de trabajo, por eso se a retrasado la elección de los nuevos consejeros, porque no hay acuerdos entre los partidos políticos y el gobierno del estado”.
Se ha manifestado el interés gubernamental de tener un control sobre el árbitro de las elecciones, de tal forma que se ha desviado el proceso de ciudadanización del Consejo electoral.
Ahora, abunda, esta institución ha formado un aparato de burócratas muy denso, a pesar del presupuesto que maneja.
Lamentó que ahora, los consejeros gozan de grandes salarios de 70 mil pesos más compensaciones, cuando el espíritu original de estos representantes de la ciudadanía tuvo honorarios en lugar de sueldos.
En otras palabras, el representante de Alternativa Socialdemócrata consideró que el Consejo electoral no ha cumplido con su función de ser jun árbitro autónomo. No tiene agenda política, al igual que los diputados del Congreso del Estado y la elección de los dos nuevos consejeros está a la espera de componendas o acuerdos a los que lleguen los diputados de las fracciones parlamentarias.

Sin embargo, los diputados del Congreso del Estado lograron avanzar en la integración de la Comisión Plural Especial que dictaminará sobre este caso. Tiene en sus manos 86 expedientes por analizar. De esos van a proponer a dos, que seguramente responderá a los intereses de los partidos que lo impulsen.

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